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MICROCHIP:

El microchip, como su nombre indica, es un dispositivo electrónico llamado chip de muy pequeño tamaño, que está siendo utilizado para la identificación animal.

Su utilidad consiste en que mediante una pequeña inyección prácticamente indolora ( a pesar de la fama que le precede ), el animal queda identificado para toda la vida, sin riesgo para su salud y sin alterar su aspecto.

Este pequeño dispositivo siempre se debe inocular en la región cervical izquierda, siendo éste un acuerdo internacional, que facilita su búsqueda en cualquier sitio. Para poder leer este chip, se debe utilizar un lector específico, que suelen tener todos los veterinarios, y que al pasar por encima de dicho chip muestra un código de números, que una vez consultados en la base de datos, permite identificar todos los datos de dicho animal, y lo que es más importante, los datos de su propietario.

Así pues, la utilidad de la identificación en la resolución de pérdidas o robos de mascotas es evidente, ya que en esos casos la única forma de demostrar o averiguar la propiedad es mediante dicho chip.

La normativa vigente en la comunidad autónoma andaluza, y las normativas europeas obligan a la identificación de perros, gatos y hurones, por lo que además de la utilidad de búsqueda, es obligatorio por ley.

PARASITOS EXTERNOS

La importancia de los parásitos externos en perros y gatos no es solamente debida al riesgo de salud de nuestras mascotas, sino que puede ser un riesgo muy alto para la salud de la familia.

Los parásitos más extendidos en nuestra región son las pulgas y garrapatas, sin descartar piojos, chinches, etc…

En el caso de las pulgas, además de ser molestas por los picores que producen, llegando en los perros a verdaderas dermatitis intensas (DAPP; dermatitis alérgica por pulgas), también pueden ser vehículo de enfermedades (la peste es un ejemplo histórico). Además de a nuestras mascotas, las pulgas también pueden picar a las personas y transmitirnos enfermedades. Son además muy resistentes a muchos productos, y con gran capacidad de reproducción, por lo que anidan y se quedan en nuestras casas con facilidad.

Las garrapatas, también pueden afectar a las personas, y en el caso de nuestra región, el riesgo de transmisión de enfermedades es muy alto, tanto a perros como a personas. La mayoría de estas enfermedades cursan con fiebres muy altas, pudiendo ser peligrosas hasta comprometer la vida, tanto de perros como de humanos.

Las características climáticas de nuestra región, hacen obligatorio el control de estos parásitos durante todo el año, ya que, incluso en invierno disfrutamos de temperaturas cálidas, óptimas para la reproducción de todos estos parásitos.

Hoy en día, existen productos de gran eficacia, para todos los parásitos, con fácil aplicación (una pipeta sobre la piel), larga duración (aplicación mensual), que nos permiten controlar perfectamente este problema y evitar riesgos innecesarios. De todo ello nos informará nuestro veterinario si le consultamos, y seguro que nos recomienda el producto más adecuado a nuestras circunstancias.

PARASITOS INTERNOS

Los parásitos internos más habituales de nuestras mascotas son los famosos gusanos intestinales. El contagio de los mismos es muy variado, desde la transmisión de la madre en el nacimiento, a la ingesta de alimentos contaminados, etc…

Por lo tanto, el riesgo de que nuestras mascotas puedan contagiarse a lo largo de su vida por dichos parásitos es alto.

Suelen dividirse en dos grupos: planos y redondos. A los redondos se les suele asociar a cachorros, aunque también afecten a adultos, y pueden ser un riesgo para los humanos, sobre todo niños. Los planos, o tenias, son más peligrosos, sobre todo uno, ya que puede producir en el humano la enfermedad conocida como “quiste hidatídico” que tantas muertes ha producido en nuestro país.

Así pues, no es un tema que deba tomarse a la ligera, y es fundamental controlar la desparasitación periódica de nuestras mascotas. Actualmente está instaurado de forma general la desparasitación interna cada tres meses de nuestras mascotas con comprimidos que cubren todos los parásitos.

Nuestro veterinario nos informará y suministrará la dosis que corresponde a nuestras mascotas, aunque nunca hay que olvidar que dichas desparasitaciones son controles periódicos, o sea, que hay que vigilar las deposiciones los días posteriores, ya que si descubriéramos parásitos en las mismas tendríamos que avisar a nuestro veterinario para un tratamiento más intensivo.